El precio que pagas por la luz parte del valor del mercado eléctrico mayorista (OMIE), pero eso no es todo. A ese precio se le suman una serie de costes regulados: como los servicios de ajuste, los peajes de acceso, impuestos, costes de comercialización y otros conceptos definidos por ley. En resumen: el precio OMIE es la base más relevante, pero no es el único componente del precio final. Estos conceptos regulados los detallamos en las condiciones generales de contratación.


